Uno de los iconos más reconocibles de la historia del software acaba de saltar del escritorio directamente al mundo de la moda.
WinRAR volvió a poner a la venta su peculiar bolso inspirado en los tres libros apilados que representan al famoso programa de compresión de archivos, y la compañía aprovechó el regreso del producto para bromear con uno de los memes más antiguos de Internet: la enorme cantidad de personas que han utilizado WinRAR durante años sin comprar una licencia.
El llamado WinRAR Archive Messenger Bag forma parte de una colaboración oficial entre WinRAR y la firma tern. El accesorio reproduce los característicos bloques rosa, azul y verde del logotipo y cuenta con un compartimento rígido, cierre magnético y correa ajustable desmontable. Su precio actual es de US$150.
La cifra resulta especialmente curiosa porque una licencia individual de WinRAR cuesta actualmente US$29, por lo que el bolso vale aproximadamente lo mismo que cinco licencias del software.
Y WinRAR decidió aprovechar precisamente esa comparación.
Tras el anuncio de que el bolso había regresado al stock el 21 de septiembre, la cuenta oficial de WinRAR respondió al día siguiente con una publicación en tono de broma dirigida a quienes nunca han comprado el programa, sugiriéndoles que podrían apoyar a la compañía adquiriendo el bolso. La publicación rápidamente volvió a poner el accesorio en circulación en redes sociales.
El producto no es completamente nuevo. La colaboración apareció originalmente en 2025 y llamó tanto la atención que las primeras unidades terminaron agotándose. Posteriormente comenzó una producción mayor y ahora el particular accesorio vuelve a estar disponible.
¿WinRAR realmente es gratis para siempre?
Aquí también hay un detalle que suele confundirse.
WinRAR utiliza un modelo “try before you buy”. Su acuerdo oficial establece un período de prueba gratuito de hasta 40 días y señala que, una vez terminado ese plazo, es necesario adquirir una licencia para continuar utilizando el programa.
La peculiaridad que convirtió al programa en un meme es que históricamente el software ha seguido funcionando después del período de prueba mostrando recordatorios para comprarlo, algo que durante décadas ha alimentado bromas sobre usuarios que jamás pagaron una licencia.
Ahora WinRAR parece haber encontrado otra forma de monetizar esa misma fama: convertir uno de los iconos más reconocibles de Windows en un auténtico accesorio de moda.
Y considerando que el bolso cuesta unas cinco veces más que comprar WinRAR, la pregunta prácticamente se escribe sola:
¿Pagarías US$150 por llevar un “archivo comprimido” colgado del hombro? 😅