El clásico “¿Cómo vas?” del jefe: una pregunta simple que dice mucho

AnderCode 10 enero, 2026 354 vistas
El clásico “¿Cómo vas?” del jefe: una pregunta simple que dice mucho

En casi todas las empresas hay una frase que se repite como un ritual silencioso. No está en los manuales, no aparece en los correos formales, pero todos la reconocen de inmediato:

“¿Cómo vas?”

Dos palabras simples. Aparentemente inofensivas. Pero dentro del mundo laboral, esa pregunta puede significar muchas cosas a la vez.

Para algunos, es solo una forma rápida de mostrar interés. Para otros, es una alerta temprana. Y para muchos colaboradores, es una frase que genera más interpretación que información.

El “¿cómo vas?” rara vez busca una respuesta detallada. No espera un reporte completo ni un análisis profundo. En la práctica, suele ser una pregunta que mide ritmo, estado y control. Es una forma indirecta de confirmar si todo sigue bajo control… o si algo se está desviando.

En culturas empresariales tradicionales, esta pregunta cumple una función clara:
👉 verificar avance sin entrar en detalles.
👉 recordar que alguien está observando.
👉 marcar presencia jerárquica.

El problema aparece cuando el “¿cómo vas?” se convierte en un sustituto de una comunicación real. Cuando no hay objetivos claros, fechas definidas o feedback concreto, esa pregunta deja al colaborador interpretando:
¿Voy bien? ¿Voy lento? ¿Esperaban más? ¿Esperaban otra cosa?

Ahí es donde una frase simple empieza a generar fricción silenciosa.

Desde el lado del liderazgo, el “¿cómo vas?” puede ser una herramienta útil… si viene acompañada de contexto. No es lo mismo preguntar eso cuando los objetivos están claros, que hacerlo cuando todo es ambiguo. En el primer caso, refuerza seguimiento. En el segundo, genera ansiedad.

Y desde el lado del equipo, aprender a responder también es clave. Una buena respuesta no es solo “bien” o “avanzando”, sino una frase breve que devuelva claridad:

“Voy en un 70%, hoy cierro esto y mañana continúo con lo siguiente.”

Así, la pregunta deja de ser un interrogante incómodo y se convierte en un punto de alineación.

Al final, el clásico “¿cómo vas?” no es el problema.
El problema es cuando reemplaza a la planificación, al liderazgo claro y al feedback real.

Porque en una empresa sana, nadie debería adivinar cómo va.
Debería saberlo.


Noticias relacionadas

🎮 La “Mágica” de la PS5: lo que realmente está pasando con el supuesto hackeo de la consola de Sony
🎮 La “Mágica” de la PS5: lo que realmente está pa...
Leer más →
Nmap Unleashed: la herramienta que está acelerando las auditorías de ciberseguridad en 2026
Nmap Unleashed: la herramienta que está acelerando...
Leer más →
🧠 El éxodo silencioso de ChatGPT a Claude… y el detalle que casi nadie está viendo
🧠 El éxodo silencioso de ChatGPT a Claude… y el d...
Leer más →
🔥 Brave desafía a YouTube en 2026 y reabre gratis una función que Google quería solo de pago
🔥 Brave desafía a YouTube en 2026 y reabre gratis...
Leer más →
🧠 Cuando la IA se convierte en tu jefe: humanos contratados por algoritmos en 2026
🧠 Cuando la IA se convierte en tu jefe: humanos c...
Leer más →
Laravel Lanza AI SDK: Plataforma Oficial para Crear Apps con Inteligencia Artificial Integrada
Laravel Lanza AI SDK: Plataforma Oficial para Crea...
Leer más →
🧠 Google rompe el mito del título universitario: así está cambiando la forma de contratar talento
🧠 Google rompe el mito del título universitario:...
Leer más →
🔥 OpenAI pierde terreno a toda velocidad: la caída de ChatGPT revela una crisis mucho más profunda
🔥 OpenAI pierde terreno a toda velocidad: la caíd...
Leer más →
🕵️‍♂️ La herramienta que analiza Instagram desde fuera: por qué Osintgram vuelve a estar en el centro del debate digital
🕵️‍♂️ La herramienta que analiza Instagram desde f...
Leer más →
🚀 OpenAI redefine el trabajo con IA: así funciona su nuevo centro de control para agentes inteligentes
🚀 OpenAI redefine el trabajo con IA: así funciona...
Leer más →