Una prueba de inteligencia artificial dentro de Minecraft terminó convirtiéndose en una de las historias tecnológicas más curiosas de los últimos días. GPT-6 Astra, modelo de OpenAI, participó en un experimento de larga duración organizado por la compañía independiente de evaluación Vals AI, con un objetivo aparentemente sencillo: comprobar hasta dónde podía avanzar de forma autónoma dentro del popular videojuego.
La prueba se extendió durante aproximadamente 141 horas y Astra consiguió avanzar más que otros sistemas evaluados anteriormente por Vals AI en Minecraft. Entre sus logros estuvo la construcción de una granja semiautomática de Blazes, la obtención de seis Blaze Rods, la localización de un Warped Forest y la recolección de tres Ender Pearls después de enfrentarse a varios Endermen.
Todo parecía ir sorprendentemente bien hasta que apareció uno de los enemigos más conocidos de Minecraft: un Creeper.
Un Creeper cambió completamente la partida
Astra había guardado varios de sus objetos importantes dentro de un cofre. Un Creeper se acercó y explotó junto a la zona, destruyendo tanto el cofre como la cama utilizada como punto de reaparición.
En cuestión de segundos, buena parte del progreso acumulado durante horas desapareció.
Y ahí comenzó lo verdaderamente extraño.
Según Vals AI, después del incidente el modelo “parecía derrotado” y pasó varias horas realizando prácticamente una sola actividad: cultivar patatas. Incluso algunos espectadores de la transmisión comenzaron a reclamar que Astra volviera a avanzar en la partida.
Su comportamiento frente a los Creepers también cambió. En un momento de la partida, el modelo llegó a comprobar que un objeto verde situado delante de él era simplemente caña de azúcar y no otro Creeper.
La secuencia rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde muchos usuarios bromearon asegurando que un Creeper había conseguido “deprimir” a una de las inteligencias artificiales más avanzadas de OpenAI.
¿Realmente una IA puede deprimirse?
No.
Al menos, este experimento no demuestra que Astra sintiera tristeza, miedo o depresión como una persona. Esas palabras se utilizaron para describir de forma humorística el cambio de comportamiento observado después de perder sus recursos.
Lo interesante desde el punto de vista tecnológico es otra cosa: un acontecimiento inesperado fue capaz de alterar durante horas la estrategia de un agente autónomo que llevaba mucho tiempo persiguiendo un objetivo.
Minecraft exige explorar, administrar recursos, combatir enemigos, recordar ubicaciones y mantener planes durante largos periodos. Por ello, este tipo de entornos puede utilizarse para observar cómo los agentes de IA reaccionan cuando algo destruye repentinamente parte de su progreso.
Astra demostró que podía desarrollar estrategias relativamente complejas dentro del juego, pero también dejó una escena difícil de olvidar:
141 horas de inteligencia artificial, planificación y exploración… hasta que apareció un Creeper y convirtió a GPT-6 Astra en agricultor de patatas.