Una nueva polémica golpea al ecosistema PlayStation. Durante los últimos días, varios jugadores comenzaron a reportar un supuesto sistema de verificación en juegos digitales de PS4 y PS5 que obligaría a conectar la consola a internet cada 30 días para mantener activa la licencia del juego.
Según los reportes, el problema estaría afectando principalmente a juegos digitales comprados recientemente en PlayStation Store. En PS4, algunos usuarios habrían visto una cuenta regresiva relacionada con la licencia; en PS5, el contador no siempre aparece, pero pruebas realizadas por creadores y sitios especializados habrían provocado un error al intentar abrir ciertos juegos sin conexión después del periodo de validación.
El mensaje que más preocupa a la comunidad es claro: la consola no puede verificar la licencia porque no logra conectarse al servidor. En la práctica, esto significa que el usuario podría perder acceso temporal al juego hasta volver a conectarse a internet, incluso si el título ya fue comprado digitalmente.
Por ahora, los reportes señalan que los juegos físicos no estarían afectados y que el problema se concentraría en compras digitales recientes, especialmente desde marzo o abril de 2026. Sin embargo, la falta de una explicación oficial por parte de Sony ha encendido el debate sobre la propiedad digital y una pregunta que cada vez suena más fuerte: cuando compras un juego digital, ¿realmente es tuyo?
También hay una posibilidad importante: que no se trate de una nueva política intencional, sino de un error o fallo relacionado con una actualización reciente. Algunos reportes citan fuentes cercanas al tema que apuntan a un bug, mientras que otros indican que respuestas de soporte han sido contradictorias. Hasta que Sony publique un comunicado oficial, la noticia debe tomarse con cautela.
Lo cierto es que la polémica ya abrió un debate enorme entre jugadores: si una consola necesita conectarse cada cierto tiempo para validar juegos que funcionan sin internet, el futuro de las bibliotecas digitales queda en una zona delicada. Para quienes viven en zonas con mala conexión, viajan constantemente o simplemente quieren conservar sus juegos por años, este tipo de medidas puede convertirse en un problema serio.